Capítulo 3: ¿Esta Soleado En Las Montañas?

Un Helicóptero volaba luego de la escuela.

Los sonidos cortantes de las rotaciones se acercaban cada vez más, casi sorprendentemente cerca, y no parecían desaparecer. El sonido estuvo directamente encima de nosotros por tanto tiempo, que incluso pensé que incluso el helicóptero aterrizaría en el jardín del colegio, pero finalmente, desapareció en la distancia.

Había cuatro de nosotros en el Salón de Conferencias de Ciencias de la Tierra, el Salón del Club de Clásicos. Estaba leyendo un libro, Satoshi estaba haciendo algo de tareas, y en cuanto a Chitanda e Ibara, estaban en una esquina hablando y riéndose sobre quién sabe qué.

Pero con el masivo sonido del helicóptero, la situación en la habitación casi parecía que se hubiera congelado. Luego de que el sonido desapareciera, un silencio descendió sobre el salón. Se sintió un poco extraño. Aunque no trataba romper el silencio, hablé repentinamente.

—Un helicóptero ¿eh? — Ya había escuchado el sonido de helicópteros innumerables veces en el pasado, pero esta vez, me hizo recordar algo. — A Ogi le gustaban los helicópteros, ¿no?

Dirigí esa declaración hacia Satoshi e Ibara, pero Chitanda fue quien respondió.

—¿Ogi-san? ¿Estás hablando de Takahiro Ogi de la Clase 2-B?

—¿Quien?

—De la Clase 2-B, como dije.

¿Cómo podría yo, un estudiante de primer año que nunca se asoció con ninguna actividad escolar fuera del Club de Clásicos, posiblemente conocer el nombre de un estudiante de segundo año? Cerré el libro en mis manos.

—No conoces al ‘Ogi’ del que estoy hablando. Fue un profesor de inglés en nuestra escuela media. Satoshi, te acuerdas de él ¿cierto?

Cuando pregunté esto, Satoshi colocó su lápiz mecánico sobre el escritorio. Él inclinó su cabeza, aparentemente en incertidumbre.

—Por supuesto que recuerdo al Sr. Ogi. Él fue mi maestro principal en mi último año allí. Es solo que no tenía idea de que le gustaban los helicópteros.

Fue mi turno de sorprenderme. Satoshi usualmente era el que estaba equipado con todo tipo de conocimiento detallado sobre una miríada de temas.

— Pensé que era bastante conocido. Que le gustaban los helicópteros.

Mientras decía esto, miré a Ibara. Me imaginé que al menos ella lo sabría.

Nosotros tres (Satoshi, Ibara y Yo) habíamos salido de la Escuela Media Kaburaya. Solamente Chitanda había venido de otra escuela. Aunque Ibara definitivamente notó que la estaba mirando, su mirada estaba completamente en la dirección opuesta. Todo lo que ella dijo fue, “Creo”.

Algo era extraño. ¿Satoshi e Ibara realmente no sabían nada? No era el tipo de persona que tiene especial interés en observar a los profesores de nuestra escuela. El hecho de que alguien como yo lo supiera mientras ellos no, era dudoso en el mejor de los casos. Sin mencionar, Ibara y yo siempre estuvimos en la misma clase en ese entonces. No hay forma de que ella no lo supiera.

— ¿No recuerdas lo que pasó, Ibara? No recuerdo cuándo fue, pero un helicóptero voló sobre Kaburaya en algún momento.

—Yeah, ¿cómo cuantas veces antes?

No había siquiera una pizca de calidez en su respuesta. Creo que nunca había visto como Ibara luce de forma amistosa.

— Estoy hablando de un tiempo específico. Ogi dejó de enseñar de repente y se acercó a la ventana para mirar el cielo. Permaneció allí todo el tiempo, desde cuando se acercaba hasta cuando finalmente desapareció, y luego se echó a reír, diciendo: ‘Me gustan los helicópteros’ o algo así antes de continuar la lección.

—Hm…— Ibara comenzó a decir mientras su cara se arrugaba, tratando de recordar. — Ahora que lo mencionas, es posible que tengas razón. Creo que algo así sucedió, en realidad. ¿Fue realmente Ogi?

— Sí, lo fue.

Qué alivio. Supongo que no fue solo mi imaginación.

Sin embargo, Satoshi continúo inclinando su cabeza en incertidumbre. De atrás a adelante, de izquierda a derecha. ¿Tal vez estaba haciendo algún ejercicio para relajar sus hombros? Se detuvo del todo y finalmente dijo algo:

—Algo sobre eso no está correcto.

—Correcto o no, definitivamente recuerdo que eso pasó.

—Pero hubo un día cuando un escuadrón de helicópteros de la JSDF voló nuestra escuela. Fue un gran espectáculo, pero no recuerdo al Señor Ogi reaccionando demasiado.

Tenía un par de preguntas.

—¿A qué te refieres con “en un escuadrón”?

—En formación.

—¿Como sabias que era la JSDF?

—No podría pensar en otra organización que vuele helicópteros en formación V.

Eso tiene sentido. Tenía una última pregunta más.

— ¿Estás seguro de que Ogi estaba allí en ese momento?

—Creo que al menos era él. Recuerdo haber mirado en el diccionario que significaba ‘ATM’ cuando vi los helicópteros e hice la conexión… lo que significa que estaba en clase de inglés, y el Señor Ogi era el profesor. Solo lo tuve a él en esa clase.

Apuesto a que Ibara y Chitanda estaban tratando de descubrir qué tenían en común los helicópteros y los cajeros automáticos. Este ATM es una abreviación inglesa para Misiles Antitanque (Anti-tank Misile), del tipo en que son equipados los helicópteros militares usualmente, Pero estoy divagando.

—Tienes un punto. Si algo como eso volara sobre el colegio, podría imaginar a Ogi saliendo corriendo hacia los jardines del colegio y poniéndose a bailar.

—Aunque no creo que hubiera bailado.

Era solo un ejemplo.

Parecía que Ibara también estaba tratando de recordar lo que podía. — Sí, estoy bastante segura de que el Sr. Ogi fue el que se puso feliz cuando vio el helicóptero. Eso fue hace un tiempo … probablemente justo después de que comenzamos nuestro primer año allí.

— Ahora que lo mencionas, recuerdo haber pensado ‘esta escuela tiene profesores realmente raros’ cuando sucedió…— comenté.

— Pero como dijo Fuku-chan, no lo recuerdo reaccionando a ningún helicóptero después de eso.

Justo después de que comenzamos nuestro primer año allí, ¿eh? Mis recuerdos son confusos, pero creo que Ibara tenía razón. No recuerdo que algo así sucediera después.

Satoshi también parecía recordar algo. — Aunque, si estamos hablando de Ogi-Sensei, entonces había algo mucho más interesante… ¡La impactante leyenda de Ogi!

— Deja de inventar cosas.

Pensé que Satoshi iba a inventar algún cuento o algo así, pero en cambio, se veía sorprendentemente serio.

— No, en serio. No estoy inventando nada. Él mismo nos lo dijo.

Siempre le encantaron sus historias. Me quedé callado y, a cambio, sonrió ampliamente y comenzó a prepararse como si estuviera a punto de ofrecer una saga épica.

— Lo que pasa con el Sr. Ogi, ya ves … al principio tampoco lo creía. No estoy seguro de que puedan aceptarlo, incluso si se los digo. No diría que está más allá del ámbito de la posibilidad, pero…

— Ve al grano ya.

— De acuerdo con el hombre, él ha sido alcanzado por un rayo tres veces en su vida.

En lo que respecta a Chitanda, Ogi era simplemente un extraño que amaba los helicópteros y retiraba dinero de los cajeros automáticos. Claro que tenía una curiosidad ilimitada, pero no había forma de que ella se interesara en algo como esto. Ella realmente no agregó nada a la conversación, pero, aun así, habló:

— ¿Oh, en serio? ¿Quieres decir como un rayo, un rayo? —, Preguntó mientras apuntaba con su dedo hacia el techo. Satoshi asintió.

—Yeah. ¡Un trueno!

Nunca había escuchado sobre esta historia antes. Me volví silenciosamente para mirar a Ibara, y a juzgar por la forma en que negó con la cabeza ligeramente hacia mí, parecía que tampoco lo había hecho.

La frente de Chitanda comenzó a apretarse furiosamente. Vamos, ni siquiera lo conoces…

— Y tres veces. Es un milagro que estuviera bien —, respondió ella.

— ¡El trueno lo golpeó así!

Fue desafortunado que oyera eso. Me haría un favor si fingiera que nunca lo escuché.

— No es como si lo golpeara directamente, pero él dijo no salió ileso. Dijo que una vez que lo dejó inconsciente, creo. Se estaba riendo al respecto, diciendo que todavía tiene la cicatriz de la quemadura para probarlo— dijo Satoshi.

— Ya veo… Pero al menos todavía está vivo. Ese es el lado positivo —, respondió Chitanda.

Cierto… ser golpeado por un rayo definitivamente podría llevar a la muerte en muchas situaciones. Ogi no tenía lesiones obvias por lo que había visto, y aunque era bastante bajo, parecía un tipo realmente saludable. Teniendo en cuenta que fue después de ser alcanzado por un rayo tres veces, llamarlo un lado positivo se sentía como un eufemismo.

Empezó a molestarme, sin embargo. ¿Alcanzado por un rayo? ¿Y para colmo, tres veces? ¿Es eso posible?

La ciudad de Kamiyama no era conocida por tener frecuentes tormentas eléctricas, ¿y, sin embargo, Ogi logró ser golpeado tres veces? No estaba necesariamente llamando a Satoshi un mentiroso. Claro, él fabricaba historias de vez en cuando, pero nunca dijo un prefacio antes de empezar una como este: “¡No estoy inventando nada!”

Entonces, ¿Ogi era el mentiroso? Eso también parecía poco probable. Había muchos tipos a los que les gustaba jugar con su propia desgracia, pero decir “me pego un rayo tres veces” parecía, no sé, demasiado obvio para ser una mentira.

Una pequeña fracción de una idea comenzó a formarse mientras yo atormentaba mi mente en busca de una explicación. No era una muy alegre.

—Satoshi, ¿tienen periódicos viejos en la biblioteca? — Pregunté.

Satoshi parecía un poco insatisfecho con la conversación cambiando tan repentinamente, pero aun así respondió mi pregunta.

— Sí. La biblioteca de la escuela también tiene algunos.

— Hmm, pero la nuestro solo tiene artículos relacionados con la escuela en sí —, intervino Ibara.

Oh sí, claro. Casi lo olvido, Ibara trabajó en la biblioteca. Cuando ocasionalmente iba allí, generalmente la veía detrás del mostrador.

Esto no tenía nada que ver con la preparatoria Kamiyama, por lo que probablemente no habría suficiente información. Agarré mi bolso.

— Me voy ahora. Voy a pasar por la biblioteca, ¿quieren venir?

Cuando le dije esto a Satoshi, él me devolvió una expresión de desconfianza. —¿Qué está pasando aquí? Parece que estás comenzando a motivarte.

¿Me estaba motivando? No creo que lo llamaría así. Realmente estaba tirando de mi mente, así que no pude evitar sentir …

—Tengo curiosidad.

En el momento en que murmuré eso, casi sentí como si la atmósfera a mi alrededor cambiara. No, definitivamente lo hizo. Satoshi se cubrió la boca con las manos, e Ibara hizo una mueca que parecía como si de repente hubiera comido algo amargo.

Satoshi comenzó a gesticular salvajemente y dijo: —Hōtarō? Eres tú, ¿no? Oreki Hōtarō. No te han tomado presos los extraterrestres, ¿verdad? ¿O Chitanda te poseyó?

— Estoy parada aquí, sabes —, intervino Chitanda.

— Creo que será mejor que te vayas a casa de inmediato, Oreki. Ve directamente a casa y descansa un poco. Abrígate bien y con ropa cálida, estoy segura de que te sentirás mejor mañana— Ibara continuó rápidamente.

… ¿Fue realmente tan extraño para mí hacer algo espontáneo como esto? Yo diría que fue tan espontáneo como respirar espontáneamente, honestamente. No tenía idea de cuándo se cierra la biblioteca, pero dudo que estuviera abierta las 24/7. Sería una molestia si estuviera cerrada para cuando llegue allí. Voy a renunciar a invitar a este grupo grosero y tratar de hacerlo rápido.

Cuando me levanté para hacer exactamente eso, alguien más se levantó de su silla al mismo tiempo. Fue Chitanda.

— Oreki-san, tienes curiosidad, ¿verdad?

— Supongo que sí.

— ¿Vas a intentar encontrar la respuesta?

— Existe la posibilidad de que no surja nada, pero es probable que sea la mejor oportunidad que tengo.

— ¡Tengo curiosidad!

¿Qué diablos? Chitanda rápidamente se dirigió hacia donde yo estaba, abriéndose paso entre los escritorios y las sillas mientras lo hacía. Finalmente se detuvo a un metro de distancia, y sus ojos negros se fijaron en los míos.

— Pensar que habría algo que podría captar tu interés, Oreki-san … ¡Quiero saber qué es eso! ¡Tengo curiosidad!

Oh.

Esto también es una molestia de mi parte.

Satoshi aparentemente tenía que terminar su tarea, entonces no se unió a nosotros. Por otra parte, no es como si estuviera devastado si no fuera capaz de venir en primer lugar. Honestamente hablando, hubiera sido de gran ayuda si Ibara hubiera podido venir, considerando que ella trabajaba como personal de la biblioteca de la escuela secundaria, pero nosotros dos no éramos lo suficientemente cercanos como para hacernos peticiones el uno al otro de esa manera.

Eso significaba que solo Chitanda estaba esperando en las puertas de la escuela.

Entonces era el momento en que la mayoría de los estudiantes comenzaron a terminar con las actividades de su club. Los estudiantes con sus uniformes escolares comenzaron a abarrotar la entrada en su camino a casa desde la escuela secundaria llena de clubes sin un final a la vista. Los estudiantes en los clubes atléticos todavía estaban en los terrenos de la escuela, pero parece que, en su mayor parte, las cosas estaban terminando ahora mismo. Pude ver chicas del club de pista llevando vallas sobre sus hombros y muchachos en el equipo de béisbol caminando alrededor del diamante mientras recogían las diversas bases.

Siempre caminé a la escuela, pero Chitanda tenía una bicicleta. Supongo que no estaba esperando, estrictamente hablando, cuando la vi pedalear despreocupadamente desde el estacionamiento de bicicletas detrás de la escuela.

—Entonces, ¿nos vamos?

Cuando ella dijo eso, algo repentinamente se me ocurrió.

En este momento, había estudiantes en su camino a casa alrededor de nosotros hasta donde alcanzaba la vista. Para que Chitanda y yo vayamos juntos a la biblioteca, ella tendría que bajar de su bicicleta y empujarla en medio de la multitud. Me imaginé la escena en mi cabeza.

Eso probablemente sería imposible. No es sorpresa.

— Ve adelante.

Chitanda me miró.

—Puedes montar sobre …

… dijo ella.

Sentado detrás de Chitanda mientras pedaleaba … Imaginé la escena en mi cabeza.

Eso definitivamente sería imposible.

Ahora que lo pienso, no había ninguna razón por la que ella debería haber esperado aquí en primer lugar. Si ella quisiera saber lo que iba a buscar, entonces sería mejor que nos reuniéramos en la biblioteca. En lugar de simplemente decirle que vuelva a adelantarse, le daré algo para empezar. Ella comenzó a pedalear.

Pensé por un momento y luego la llamé:

—Oye, Chitanda.

—¿Sí? —Todavía en posición vertical sobre la bicicleta, se detuvo y giró sobre sus hombros para mirar hacia atrás.

— Cuando llegues a la biblioteca, verifica si puedes buscar en los periódicos viejos electrónicamente. Si puedes, busca artículos que mencionen el nombre Masakiyo Ogi.

— Vale. Entonces te veo luego.

La despedí mientras pedaleaba, y no pude evitar pensar que la bicicleta realmente no le quedaba bien. Sin embargo, no importa qué tan niña era, eso no quiere decir que la imaginara en una especie de carruaje tirado por caballos o en un rickshaw[1]

Me mezclé una vez más con el resto de los estudiantes que se iban. Mantendría a Chitanda esperando si caminara muy despacio. Correr allí iría, por supuesto, contra mi política de conservación de energía, pero un ritmo más rápido no haría ningún mal, al menos.

Me miré los pies mientras caminaba enérgicamente. La biblioteca de la ciudad no estaba tan lejos de mi ruta normal a casa; todo lo que tenía que hacer era tomar un desvío rápido. Era el camino al que ya me había acostumbrado tanto, siguiendo junto al río. A veces lo recorría en días lluviosos para atravesar la calle comercial cubierta por el techo con la sala de juegos, pero en su mayor parte, iba y venía en esta calle. La multitud de estudiantes que originalmente se reunieron en la entrada de la escuela se redujo gradualmente (tal vez algunos iban a su casa, otros a la escuela de refuerzo, etc.) y finalmente yo era el único estudiante de la Preparatoria Kamiyama que seguía caminando por el río.

Estaba un poco cansado por caminar tan rápido, así que levanté mi barbilla y levanté mi cabeza. Me di cuenta de que había un automóvil compacto que venía de atrás, y me moví al costado de la carretera. Finalmente, al levantar la vista frente a mí, vi la vista familiar de la cordillera nevada de Kamikakiuchi que se alzaba como una línea en la distancia.

La ciudad de Kamiyama estaba ubicada en la base de la cordillera Kamikakiuchi. Si sales de la ciudad, en un viaje escolar, por ejemplo, te darás cuenta de que las montañas continúan como una gran pantalla e inspiran una sensación de libertad y malestar al mismo tiempo. La enorme cordillera, que su cresta más alta se extiende a lo largo de 3000 metros sobre el suelo, impide que incluso la atmósfera pase, y el clima en ambos lados sea completamente diferente como resultado. Aparentemente. Nunca lo he visto en realidad. Eso es lo que estaba escrito en un libro de texto que leí una vez, y mi hermana me dijo lo mismo.

También mi hermana, el tipo de persona que viajó por todo Japón y el mundo con un “voy a salir un rato”, fue a la cordillera que se alzaba ante mí innumerables veces. De las muchas cosas que Tomoe Oreki era, sin embargo, ser una alpinista aparentemente no lo era. Estoy bastante seguro de que todo lo que conquistó fue la mitad más fácil de la cordillera, con montañas dirigidas a principiantes a solo 2000 metros de altura.

También me llevaron allí una vez en la escuela primaria. No hace falta decir que el senderismo es la antítesis de mis principios de conservación de energía. Probablemente nunca vuelva a pisar una montaña.

Todavía quedaba algo de tiempo antes de la noche. No era como si me hubiera olvidado de Chitanda, pero me tomé un segundo para mirar la línea de montañas que debería haber estado tan acostumbrado a ver.

No fue por coincidencia que estaba preocupado con la cordillera de Kamikakiuchi.

Al notar que ingresé a la biblioteca, Chitanda se acercó a mí con pasos suaves y me entregó una hoja impresa de papel.

— Encontré algo de información sobre Ogi-san.

Ella realmente no tenía que imprimirlo para mí. Estoy bastante seguro de que las copias cuestan 10 yenes por página, así que saqué una moneda de 10 yenes de mi billetera y se la ofrecí. Ella la aceptó en silencio.

Lo que Chitanda encontró fue un artículo de periódico del año pasado.

“Embellecimiento del sendero de la Cordillera Kamikakiuchi”

El embellecimiento del Sendero del Monte Abumi, organizado por el Club de Montañismo de Kamiyama, realizado este 26. Once miembros, incluidos voluntarios, han participado en la eliminación de basura en el sendero y en las áreas aledañas. Masakiyo Ogi (39 años), presidente del Club de Montañismo de Kamiyama comento: ” Con el senderismo cada vez más popular en los últimos años, más y más excursionistas no tienen cuidado en la forma en que tratan a su alrededor. Me gustaría que la gente supiera cómo sus malos modales afectan a la montaña.”

— Veo que el Sr. Ogi era un alpinista —, dijo Chitanda. Mi expresión probablemente se oscureció un poco mientras me miraba antes de continuar. — Umm … ¿pasa algo?

— Realmente no. ¿Buscaste en todas las revistas viejas?

—No pude encontrar algo más allá de hace cinco años, pero probablemente podrías preguntar en la recepción de allí.

Mientras decía esto, comenzó a parecer un poco más insegura sobre mi actitud.

Al enterarme de que un rayo lo había golpeado tres veces, me pregunté … ¿Era posible que algo así sucediera en tierra firme?

Supongo que sí. He escuchado historias de personas de todo el mundo que sobrevivieron incluso después de ser golpeadas docenas de veces por un rayo. Sin embargo, seguí una línea de pensamiento diferente, y parece que tenía razón.

Dicho eso, realmente desearía no tenerlo. Cuando este pensamiento pasó por mi mente, me acerqué al mostrador.

— Disculpe, estoy buscando un artículo periodístico …— Le pregunté a la joven con gafas de montura en plata sentada frente a una computadora.

— Bueno. ¿Qué estás buscando?

Solicité un artículo del año en que ingresé a la escuela media, en algún momento de abril a mayo.

El sonido de las teclas continuó ininterrumpidamente por un momento. En lugar de revisar el teclado o el monitor, siguió mirando en mi dirección mientras escribía.

— ¿Tienes alguna palabra clave?

Pensé por un momento.

—Intenta ‘varado’.

Sin preguntar por qué o sin incluso cambiar su expresión, ella lo introdujo en la computadora.

Me pregunto si ella es una bibliotecaria. Antes, tenía la impresión de que todos los que trabajaban en una biblioteca eran bibliotecarios. Hace algún tiempo, Ibara descubrió mi entendimiento por alguna razón u otra y se burló de mí por ello. Aparte de si era bibliotecaria o trabajadora a tiempo parcial, hizo un trabajo bastante rápido. Casi de inmediato, ella tenía una lista de los artículos de periódico que se ajustaron a mi solicitud.

—Hay doce resultados. ¿Te gustaría restringir aún más tu búsqueda? — Preguntó ella.

—No hay muchos resultados ¿Podrías mostrármelos, por favor? — Respondí.

La mujer giró el monitor para que yo mirara. Parecía que la base de datos en realidad no contenía los artículos en sí, sino que era solo un medio para buscarlos. Solo se exhibieron los titulares, pero entre ellos, encontré las palabras que confirmaron mis sospechas.

—”Excursionistas Varados en las Cordilleras Kamikakiuchi, La Búsqueda está Pausada”.

—… Es del 9 de mayo. Dice que el periódico es de aquí. Vamos a buscarlo —, dijo Chitanda.

No había ni rastro de despreocupación en su voz.

Chitanda nunca fue buena para resolver las cosas. Incluso yo me di cuenta, Ibara se dio cuenta, y Satoshi se dio cuenta, Chitanda sola con demasiada frecuencia se quedaría atascada sin pistas. Por como sonaba ahora, sin embargo, era seguro asumir que ya había descubierto lo que había sucedido. En silencio la seguí mientras ella guiaba el camino.

Aunque buscábamos el artículo sin ayuda, no tardaríamos mucho en encontrarlo, siempre y cuando conociéramos la fecha. Ni siquiera pasó un minuto antes que lo hiciéramos. Era la edición de la mañana del viernes 9 de mayo. La razón por la cual el maestro de inglés de la Escuela Media Kaburaya, el Sr. Ogi, dijo que le gustaban los helicópteros, probablemente provenía de lo que sucedió en ese día.

El artículo decía así:

“Dos Miembros del Club de Montañismo de Kamiyama Fueron Reportados Desaparecidos “

En el 8º día, las autoridades de Kamiyama fueron notificadas que Kouichi Tawarada (43 años) e Isao Muraji (40 años) no regresaron de su caminata en el tiempo designado. Ambos son miembros del Club de Montañismo de Kamiyama, habían reportado que fueron al Monte Shikoro de la cordillera Kamikakiuchi. Un equipo de búsqueda fue desplegado, pero los esfuerzos han sido pausados debido al inclemente clima en el área aledaña. Las autoridades de la Prefectura han transferido un helicóptero a la policía local, y una búsqueda aérea se ha programado una vez las condiciones climáticas mejoren.

— Lo que significa … ¿qué?

Chitanda probablemente ya sabía la esencia de lo que sucedió; ella simplemente no quería tener que ponerlo en palabras. Todo esto fue idea mía, por lo que probablemente era mi responsabilidad ser el que respondiera.

— Lo que esto significa es que a Ogi realmente no le gustaban los helicópteros.

Había más personas en la biblioteca de las que esperaba que hubiera en la noche. Vi a niños y ancianos, estudiantes de la escuela secundaria Kamiyama vistiendo el mismo uniformé que nosotros, e incluso lo que parecían ser estudiantes de otras escuelas. Creo que deberíamos estar callados en una biblioteca. Bajé mi voz un poco.

—Ogi fue golpeado por rayos en tres ocasiones. Esto probablemente era verdad, pero no estaba Seguro de cómo habría pasado si él fuera un normal profesor de inglés de escuela media. Eso fue lo que me puso a pensar: ¿Y si el frecuentaba lugares donde los rayo caían más seguido?

—Te refieres a las montañas ¿no? — contestó Chitanda.

—Sí. Pensé, ¿y si Ogi no solo fuera un maestro, sino también un alpinista? Ahí fue cuando de inmediato puse dos y dos juntos y me di cuenta del significado detrás de por qué Ogi dijo que le gustaban los helicópteros ese día. No quería creerlo, así que es por eso que vine aquí para comprobarlo.

Y ahora, tenemos el artículo del pasado aquí en frente de nosotros, un artículo sobre dos miembros varados de su club de montañismo.

—¿Por qué Ogi fue por la ventana para ver el helicóptero ese día? Es porque ese helicóptero tenía un significado especial. Tal vez el helicóptero volando sobre su cabeza era importante para él de alguna manera, pensé.

-Para ampliar eso, absolutamente necesitaba saber si el helicóptero podía o no volar. Por eso, cuando escuchó el sonido del helicóptero, fue a verlo él mismo inmediatamente sin siquiera pensar.

Era imposible entender algo, al simplemente ver a un profesor de inglés mostrar interés en helicópteros.

Sin embargo, si cambias “profesor de inglés” a “alpinista”, eso te abría muchas más posibilidades. Sin mencionar que la ciudad de Kamiyama era el hogar de la cordillera de Kamikakiuchi, la cual, su cresta más alta se extiende a 3000 metros sobre el suelo. Si comenzaras a preguntarte por qué un alpinista estaba tan preocupado si los helicópteros que podían volar, no tardarían mucho en llegar a algunas posibilidades. Las cosas que relacionaban el alpinismo y los helicópteros eran la fotografía aérea y el transporte. Si no fuera ninguno de esos dos … entonces solo podría ser un rescate.

La voz de Chitanda también era en un susurro, aunque tuve la sensación de que no era solo porque estábamos en una biblioteca.

— Este artículo dice que el clima del 8º día fue realmente malo, por lo que los helicópteros no podrían volar.

— Eso es correcto.

No dije nada después de eso. Ella probablemente lo entendió también. No diré nada inútil.

Lo que Ogi quería saber era probablemente si el helicóptero en espera de la policía de la ciudad de Kamiyama podía volar allí. En clase, mientras enseñaba a sus alumnos de 7º grado el abecedario, se preguntaba si el clima en la distante cordillera de Kamikakiuchi habría mejorado. Si la cordillera se aclaraba, el helicóptero volaría. Si el helicóptero volaba, entonces los dos que quedaron varados tendrían más posibilidades de salvarse.

— ¿Cómo debe haberse sentido…?

Mientras Chitanda murmuraba esto, una vez más recordé lo que sucedió hace tres años.

Ogi había corrido hacia la ventana, y una vez que el sonido del helicóptero finalmente se extinguió en la distancia, regresó a su podio.  Me gustan los helicópteros “ fue su excusa Creo que recuerdo cómo era su cara entonces. Tal vez mi memoria está algo mal.

— No sé cómo se sintió, pero estoy bastante seguro de que estaba sonriendo.

Tal vez fue solo porque estaba frente a sus alumnos.

En el periódico publicado un par de días después de aquel, decía que los restos de los dos miembros del club de montañismo quedaron finalmente descubiertos.

Fue el helicóptero de la policía el que los encontró.

Cuando salimos de la biblioteca, el sol ya se estaba poniendo, como era de esperar. Aunque esto fue solo un pequeño desvío para mí, Chitanda y yo vivíamos en diferentes direcciones. Cuando salimos del frente, y me estaba preparando para despedirme, Chitanda de repente comenzó a decir algo.

—Umm…

—¿Hmm?

Ella se giró para mirarme.

Su cabeza parecía colgar casi imperceptiblemente.

— ¿Puedo preguntarte algo?

— Adelante.

— ¿Por qué sentiste curiosidad?

Eso, ¿eh? Sonreí con amargura antes de darme cuenta.

—¿Ser tan espontáneo como ahora es realmente tan extraño?

Chitanda sonrió también.

—Supongo que diría que sí. Es algo inusual en ti.

— Bueno, supongo que “si no tengo que hacerlo, no lo haré” después de todo.

— No, eso no es lo que quise decir.

Ella inmediatamente derribó mi lema. Vacilando un poco, ella continuó.

—Oreki-san, haces mucho por otras personas. Me has ayudado innumerables veces también. Sin embargo, nunca te preocupas por cosas relacionadas contigo mismo. Entonces, ¿por qué hoy, de todos los días, quisiste saber algo de lo que no estabas seguro …? Lo siento, no puedo evitarlo. Tengo mucha curiosidad.

Sentí que estaba equivocada sobre una cosa… realmente, realmente equivocada.

Tengo la sensación de que aclarar ese malentendido tomaría un tiempo, sin embargo. Ya estaba oscureciendo. Decidí hacerlo rápido y solo responder su pregunta.

— Cuando escuché la historia sobre el rayo, hice una desafortunada inferencia en mi cabeza.

— Sí, eso es lo que me dijiste.

— Si esa inferencia era correcta, tendría que ser más cuidadoso a partir de ese momento. Es por eso que vine aquí para confirmarlo.

Si estuviéramos hablando de una investigación de una semana de duración involucrada, entonces esa sería una historia diferente, pero si bastara hurgar en algunos periódicos viejos para encontrar la respuesta, entonces no era realmente un problema. Incluso tuve algo de ayuda.

Chitanda todavía parecía confundido acerca de todo.

—¿Ser cuidadoso?

— Después de saber sobre ese incidente, no puedo ir y decir lo que quiera sobre que a Ogi le gusten los helicópteros. Eso sería insensible. Por supuesto que tendría que ser más cuidadoso— le respondí de forma casual.

Por alguna razón, sin embargo, los enormes ojos de Chitanda estaban completamente abiertos. Me pareció que estaba completamente desconcertada. Por reflejo, empecé a preocuparme de haber dicho algo malo por accidente. Traté de pensar y expandir lo que quise decir.

— Por insensible, quiero decir, ‘¡No tienes idea de lo que estás hablando!’ ese tipo de cosas. Sin embargo, probablemente nunca vuelva a ver a Ogi, así que supongo que no tengo ni idea de lo que estoy hablando …

— Oreki-san, eso es tan …, —Chitanda de repente me dijo.

Su boca se movió como si tropezara con sus palabras, y luego me miró inexpresivamente. Lo que finalmente salió fue una sola oración.

— Realmente no puedo ponerlo en palabras.

No tenía la menor idea de lo que estaba tratando de decirme. Bueno, si no podía expresarlo en palabras, tampoco podría escuchar esas palabras.

—Vale, bueno, nos vemos. Gracias por ayudarme.

— No hay de qué. Chao.

Fue un intercambio corto. La casa de Chitanda estaba lejos; aunque tenía una bicicleta, ya estaría completamente oscuro cuando llegara. Ella era la que quería venir, pero, aun así, me sentí un poco culpable por todo. Definitivamente le debo una por esto.

De camino a casa, de repente miré hacia enfrente de mí.

Las montañas de Kamikakiuchi ya estaban completamente envueltas en la oscuridad.




[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Rickshaw

Comentario de Herokirim: Este capitulo puede que les suene familiar a los que vimos el anime… y es debido a que este capitulo fue animado en la adaptación, esto es curioso porque el volumen 6 de Hyouka como tal, salio casi año y medio después de fuera transmitido el ultimo capitulo de la serie animada.

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